00:05
Existe un fenómeno o método que se llama la magia del orden.
00:14
La magia del orden fue popularizado a nivel mundial por una consultora japonesa llamada Mari Kondo a través de un exitoso bestseller, un exitoso libro.
00:26
Ella dice que una habitación o una casa desordenada refleja una mente desordenada. Yo sé que algunos están diciendo, wow, qué desordenado estoy.
00:41
Una habitación desordenada, una casa desordenada, siempre refleja, es un reflejo de nuestro estado emocional, espiritual y mental, confirmado por expertos.
00:53
Sé que estamos haciendo memoria de cómo dejamos la habitación esta mañana, pero si eso permanece así por semanas, eso tiene que ver cómo está nuestra mente.
01:03
De hecho...
01:05
Hay mucha gente que padece lo que se llama el trastorno de acumulación compulsiva, que es una condición mental que tiene que ver con una necesidad extrema de guardar objetos, de acumular cosas, independientemente de su valor real. Lo hemos visto en televisión, hay documentales o series que tienen que ir expertos, psicólogos, a ayudarles a desprenderse de ciertas cosas.
01:31
Por eso la autora sostiene que hay que deshacerse de lo que uno no ama, de lo que no utiliza hace meses. De hecho, se comprobó que la ropa que no nos ponemos hace seis meses es muy difícil que nos la volvamos a poner.
01:48
Cuando uno mira...
01:49
una vestimenta y dice, ¿la compraría otra vez? Y si uno dice, no, no la compraría otra vez, es muy difícil que la volvamos a poner. Entonces, a uno le cuesta desprenderse de cosas inútiles y se van acumulando.
02:03
Y es cuando uno hace esa limpieza que decidimos qué objetos vamos a conservar, cuáles vamos a desechar, y esa revisión a fondo siempre lleva tiempo, no es fácil, ¿no?
02:17
Generalmente en las mudanzas uno se da cuenta cuánta basura acumuló, cuántos desechos no nos hacen falta y decimos no, esto en la casa nueva no va a quedar.
02:27
Pero hasta que no haya una mudanza uno va acumulando si hay un garage en el garage, en los clóset, en cajones, cosas que ni están a la vista, ni sabemos que existen. Hay gente que ha olvidado suegras en esos desordos.
02:42
Pero esto de ordenar se compara a cuando una empresa hace un inventario.
02:50
Si no sabe qué existencia tiene a mano, qué mercadería hay, qué está dañado, qué hay que desechar, camina esa compañía hacia un fracaso asegurado, tiene que hacer un inventario. Entonces, para organizar y ordenar, uno tiene que tener la intencionalidad de hacerlo, porque no es algo natural. Bueno, hoy sábado o hoy domingo me voy a dedicar a organizar. No nos nace de por hecho. Por eso vamos acumulando.
03:17
Sin embargo, la buena noticia es que podemos aprender a ordenar. Y muchos así de nosotros deberíamos hacer un inventario emocional, mental y espiritual de cómo estamos internamente, que tampoco lo hacemos. Uno va viviendo la vida, la vida no nos da tregua, de manera que uno no tiene...
03:40
esa necesidad o ese tiempo de hacerse un inventario. A lo mejor para fin de año uno dice a ver cómo llegué al 31 de diciembre, cómo voy a comenzar este próximo año que cambia el último dígito. No obstante, uno no hace un inventario porque es como lo que se va acumulando en el garage o en el closet o en los roperos. Entonces, de tanto en tanto explorar nuestros motivos, nuestros hábitos, nuestros puntos ciegos a fin de ver dónde poder cambiar es algo magnífico, maravilloso.
04:15
Yo leí de un esposo que le dijo a su mujer que la iba a ayudar a organizar y limpiar la casa de cosas inútiles sin juzgarla acerca de las cosas que iba a encontrar ni preguntarle por qué todavía las conservaba.
04:31
Dijo, te voy a ayudar a limpiar y no te voy a preguntar, ¿y por qué juntabas esto? ¿Y por qué no tiraste esto? Bueno, eso es lo que Dios nos quiere hacer ver a nosotros y quiere hacer con nosotros.
04:42
Ayudarnos a limpiar la casa, el garage emocional, sin condenarnos, sin decir, ¿por qué acumulabas esto?
04:52
Lo cierto es que la sanación comienza o la sanidad comienza cuando nuestro deseo de enfrentar la realidad es más fuerte que nuestro deseo de evitar el dolor.
05:04
Cuando decimos, tengo más ganas de cambiar y de limpiar que de evitar el dolor, ahí empieza la sanidad. David, en uno de los Salmos más sinceros que jamás haya escrito, en el Salmo 139, 23, dijo, «Examíname, oh Dios».
05:21
Y conoce mi corazón. Le da como un permiso retórico a Dios de examinar su corazón.
05:30
Y le dice, examíname y conoce mis ansiedades.
05:35
Luego añade David y dice, fíjate si voy por un camino que te ofende, guíame por el camino eterno. Me parece increíble. de una ternura extraordinaria que un salmista o que David o que el rey diga examíname a fondo, méteme, en un momento dice límpiame con hisopo. El hisopo es para limpiar los lugares pequeñitos, el oído, la nariz, el ombligo. Él dice examíname con hisopo, quiero que me limpies en los lugares más recónditos.
06:10
En otras palabras, quiero saber la verdad acerca de mí.
06:15
Quiero que examines a fondo mi vida. ¿Qué oración? Que creo que la mayoría no hemos hecho a menudo. Quiero que examines mi carácter y que me digas cómo estoy, que Dios ilumine los rincones que he estado evitando, los rincones más pequeñitos.
06:34
No es, Señor, perdona todos mis pecados y ya. No, no, no, no, me voy a quedar aquí de rodillas y o orando como sea que esté haciéndolo, hasta tanto tú me muestres qué es lo que tengo que examinar.
06:47
David añade y dice, ¿quién puede discernir los propios errores? Muy pocos o casi nadie.
06:54
Perdóname las faltas que me son ocultas.
06:58
Yo digo, nadie ha llegado tan al extremo de orar y de decirle al Señor, líbrame de los pecados que me son ocultos. Porque uno obviamente se arrepiente por aquello que siente remordimiento, culpa por aquello que sabemos que pecamos por comisión.
07:17
Pero ¿qué de los pecados de omisión, los que omitimos? David dijo, es muy probable que haya tenido celos sin darme cuenta que los tuve.
07:26
o que haya tenido pensamientos de lujuria, que después pasé por alto porque se me fue el día. Y cuando llegó la noche no me acordé que tuve esos pensamientos. Entonces, en eso se resume, líbrame de los pecados que me son ocultos.
07:41
Hay faltas que seguramente cometí, que no las puedo ver y yo quiero que me perdones por eso.
07:47
Esa es una de las cosas más extrañas que tiene el pecado, que siempre estamos muy conscientes de los pecados ajenos, pero muy poco consciente de los pecados propios.
07:59
Muy rara vez vemos claramente, de manera diáfana, nuestros propios pecados.
08:07
Pero la ironía es que la mayoría de nosotros queremos conocer la verdad acerca de nosotros mismos. De hecho, no creo que haya alguien acá que diga, yo no quiero saber nada exactamente de mí, yo no quiero saber la verdad de mí. No, todos queremos saber la verdad sobre nosotros.
08:23
pero al mismo tiempo la ironía es que tenemos grandes deseos de no conocerla en realidad.
08:28
O sea, queremos estar conscientes de lo que en realidad somos y al mismo tiempo nos resistimos a esa conciencia, ¿no?
08:37
Porque todos tenemos puntos ciegos que no estamos listos para ver y escuchar la verdad cruda y descarnada.
08:46
Dicen los asesores de imagen, que generalmente contratan los políticos, que tienen el trabajo más duro, porque tienen que decirle al hombre o a la mujer, mira, cambia tu manera de vestir porque es espantosa.
08:59
Tienes que cambiarte el peinado, a mí me lo han querido cambiar tantas veces, pero le digo al Puma Rodríguez y a mí no me lo van a poder cambiar nunca.
09:08
A mí cuando me agarran los asesores de imágenes me dicen, es que das un look muy ochentoso, pareces un galán de los 80 con ese cabello. Le digo, sí, es que yo amo los 80, vivo en los 80, me encantan los 80. Y me dicen, no, no, no, tendrías que cambiar.
09:27
Y me quieren rapar, pelar, ponerme un arete, hacerme moderno. Le digo, no, no, no, no, no, no, no, no, no.
09:33
Este es mi avatar, esta es mi marca, este es mi branding, no lo quiero cambiar. Pero los asesores de imagen tienen que decir eso. Eso no te favorece, eso es horrible, cámbiate el color. Lo hacen con artistas, lo hacen con músicos, con cantantes, con candidatos a la política, porque tienen que decirnos la verdad. Y no todos estamos preparados para la verdad absoluta. De hecho, cuando una mujer le dice al marido, ¡ay, cómo me queda! Ella no quiere la verdad.
10:05
Y el hombre sabe que la verdad le traerá problemas.
10:10
Así que le dirá, perfecto.
10:12
Ella no le cree, se cambia y dice, ¿y este mejor que el otro? Ah, entonces el otro me quedaba mal. Él sabe que no puede decir la verdad. Hay un trato implícito, no dile la verdad y te haré creer que todo lo que te pongas está bien.
10:26
Porque es parte de la ceguera.
10:29
Hay una parte de la ceguera que se llama el sesgo egoísta.
10:33
al que la Biblia se refiere como ninguno tenga más alto concepto de sí mismo del que deba tener, ninguno piense de sí mismo sobreestimándose, tenga la mirada objetiva que deba tener, no se mire por sobre lo que debe verse, pero todos nos resistimos a enfrentarnos a verdades desagradables sobre nosotros mismos.
11:00
Jesús pasó mucho tiempo tratando de ayudar a personas con su ceguera, tanto física como espiritual, porque nuestra falta de autoconciencia nos impide conocer realmente a Dios. Como digo siempre, cuando uno no se conoce, uno no puede orar sinceramente.
11:20
De hecho, uno no puede tener intimidad con una pareja de verdad, puede tener sexo, pero no intimidad.
11:27
no puede abrir su corazón porque si no se conoce a sí mismo, ¿cómo va a conocer a la otra persona?
11:34
Y con Dios nos pasa igual, cuando uno no tiene autoconciencia, no hace un raconto de su propia vida, en lugar de ver a Dios claramente, lo miramos a través del prisma de nuestros propios puntos ciegos.
11:51
En la historia de Jesús sobre los talentos, ese siervo que Jesús llama malvado y perezoso, culpó sus propias malas decisiones al carácter de su amo.
12:04
O sea, no se vio él, vio al carácter de su amo. Dijo, yo sabía que eres un hombre duro, cosechando donde no has sembrado y recogiendo donde no esparciste semilla. Por eso enterré el talento. Nunca dijo, soy un perezoso.
12:18
Nunca dijo, soy un miedoso. Dijo, no, no, no, yo sabía que tú eras un hombre malo.
12:24
Yo siempre cuento que la mayoría de las personas que piden una consejería, aquí, en cualquier congregación, en cualquier servicio de consejería, generalmente no quiere oír la verdad.
12:38
Generalmente la gente, en el 80% de los casos, está buscando a alguien que le dé la razón a lo que ya piensa.
12:45
Entonces suele suceder un diálogo más o menos así. Ay, lo vengo a ver pastor o consejero, quien sea, porque mi matrimonio es un desastre, yo necesito consejería, dice la dama, ¿no?
12:57
Me casé con un tipo insensible, es una bestia, jamás me sentía amada ni contenida por él, no sé qué le vi, no sé qué estaba pensando.
13:08
Si el consejero es bueno o la consejera es buena, o sea, que sabe hacer su trabajo, le va a decir, muy bien, pero no ocupemos nuestro tiempo en hablar de él. Tú eres la que está buscando consejería. Así que vamos a hablar de ti.
13:24
Cuéntame qué sientes que hiciste mal en todos estos años de matrimonio.
13:29
La mujer se va a empezar a enfadar y va a decir, no, no, no, usted no me entiende.
13:33
Yo hice lo mejor que pude. Pero usted tendría que conocer a mi esposo. Ay, es una bestia sin sentimientos, yo no me merezco esto.
13:46
El consejero o la consejera va a querer encauzar a la mujer, le va a decir, bueno, quizás si sea bestia su marido, no me consta.
13:53
Pero insisto, vamos a hablar de lo que tú podrías cambiar y mejorar o cómo te sientes tú respecto a la bestia. No hablemos de la bestia.
14:02
La mujer se va a poner iracunda, va a decir, no, no, no, a ver, el problema ya le dije, no soy yo, es él.
14:09
Pero mujer, ternura, él no está aquí.
14:14
Él no vino a pedir consejería, ¿estamos? Yo solo puedo ayudarte a ti, no lo puedo ayudar a él.
14:21
Yo no puedo ayudar a quien no vino, pero generalmente el que va a pedir consejería se siente víctima y quiere que le ayuden a cómo envenenar al otro. ¿Qué va a decir la mujer? Está bien, está bien, ¿sabe qué? Me voy, no era lo que esperaba de una consejería cristiana, la verdad, esto deja mucho que desear. Voy a poner un mal review.
14:47
Ella no está buscando consejería.
14:50
No quiere la verdad. Quiere que le digan, eres una pobre víctima, una princesa cansada con una bestia. No quiere reconocer que esto es fisti-fisti, que ella pudo haber metido la pata o no. Vamos a suponer que ella no hizo nada malo. No quiere reconocer que es ella la que necesita cambiar la actitud respecto o tomar decisiones en todo caso.
15:14
Pero generalmente vamos a pedir consejería para que Dios ayude al otro. Entonces, es una manera de decir, busco a alguien que me dé la razón. Necesita buscar un aliado que se ponga de su lado. Y eso no resuelve las cosas. Entonces, el autoengaño es un misterioso proceso en el cual nos tapamos los ojos nosotros mismos.
15:39
Mentirse a uno mismo es la peor traición.
15:42
porque yo puedo simular, maquillarme, taparme, ser un gran simulador, un gran actor, pero si sigo actuando frente al espejo es una falacia, una ridiculez, pero siempre negamos o suprimimos lo que sabemos que es cierto, afirmamos, adornamos, elevamos, barnizamos lo que sabemos que es falso.
16:09
y embellecemos las realidades feas y lo que es aún peor, nos vendemos a nosotros mismos esa versión embellecida.
16:19
Nunca hay que comprar lo que uno vende, decía Pablo Escobar.
16:24
Él decía, para mantenerme en el negocio del narcotráfico nunca me voy a drogar.
16:29
Y caramba, que es un pésimo ejemplo, pero todos los artistas lo entienden. El artista que compra lo que vende termina convirtiéndose en un divo o en una diva que no sabe adaptarse a la vida real. El actor de Hollywood que vive en actor de Hollywood tiene un grave problema para ser padre, para ser abuelo, para ser cónyuge.
16:50
El pastor que vive en pastor o que vive en predicador y siervo de Dios tiene un gran problema para ser un hombre normal.
16:59
Lo peor es cuando uno compra lo que vende, cuando uno consume lo que muestra, valga la redundancia para el consumo público. ¿Por qué? Porque a veces no nos gusta lo que vemos frente al espejo, no nos gusta.
17:14
Muy pocos se gustan, muy pocos dicen ¡Wow! ¡Qué galán! ¡Pero qué linda que estoy mirando!
17:28
Generalmente es, mirá, lo que estaba arriba bajó, lo que era tenso ahora cuelga.
17:38
Entonces, es incómodo enfrentar nuestro verdadero yo. Entonces, ¿qué hacemos? Como dije una vez, fabricamos un falso yo, un avatar, admirable, medianamente atractivo, espiritual, superficialmente feliz, sonreímos y nos escondemos detrás de caretas de máscaras espirituales que nos ponemos para el consumo público. Pero siempre digo Dios ama lo que realmente somos, nos guste o no.
18:12
Dios nunca va a bendecir el fingimiento, nunca.
18:16
Dios nunca va a bendecir aquello que se finge, aquello que no es.
18:20
Hay todo un campo en la psicología social, el estudio que se llama disonancia cognoscitiva, que se basa en nuestra capacidad para justificar lo que decimos o lo que hacemos de manera que concuerde con lo que creemos que somos.
18:38
O sea, uno dice, yo creo que soy una persona buena y después tratamos de justificar que somos una persona buena.
18:46
Pero muy rara vez nos miramos al espejo espiritual y decimos, a ver, ¿soy bueno o no soy bueno? No, me parece que soy tanto egoísta.
18:54
Pero la mayoría de la gente dice, no, no, no, yo no soy celoso. No. ¿Envidioso? No. Yo quiero que gane Argentina, sí.
19:07
Por lo menos la copa queda en un país latinoamericano, eso siento yo.
19:12
No te crees ni Satanás.
19:21
Pero ¿por qué no nos miramos a nosotros mismos? ¿Por qué? ¿Y si la verdad acerca de nosotros mismos es demasiado dolorosa y no la podemos soportar?
19:32
Hay gente que se enoja mucho con sus terapeutas.
19:36
Porque el terapeuta siempre escarba y dice, ¿cómo te sientes con eso? ¿Y te parece bien? ¿No te parece que eso es egoísmo? Y uno se empieza a defender porque dice, no, no, no, no, no me trate así. Pero uno si va a terapia es para encontrar la verdad en uno, no en mi marido, en mi mujer, en mi hijo, en mi nuera.
19:55
Uno va buscando ayuda a la consejería para que me ayuden a descubrir lo que a veces no quiero ver.
20:01
Voy a contar esto otra vez. Una vez hace unos cuatro años atrás, prediqué un mensaje llamado, que lo pueden buscar, se llama No estás listo para la verdad.
20:10
Y el título lo saqué de una frase dicha por Jack Nicholson de la película Cuestión de Honor, por lo menos ese es el título en español, donde Tom Cruise hace el papel de un abogado militar que está interrogando al personaje que representa Nicholson, que es un coronel de alto rango.
20:28
Y Cruz, en un momento del film, del juicio, levanta la voz y le dice al personaje de Nicholson, todo lo que quiero es la verdad.
20:38
A lo que Nicholson responde, tú no puedes manejar la verdad, ni siquiera sabrías qué hacer con ella.
20:46
Y ese mismo mensaje, En ese mismo mensaje, tú no estás listo para la verdad, recordando las palabras de Nicholson, tú no sabrías qué hacer con ella, conté la experiencia de alguien que no supo qué hacer tampoco con esa verdad. Y la experiencia le pertenece al pastor Rick Warren, vecino nuestro, que cierta vez contó que otro pastor de su ciudad, posiblemente Lake Forest, le pidió que visitara su pequeña congregación a fin de que le hiciera una crítica constructiva, Warren dijo, wow, nadie me invitó a que yo le haga una crítica.
21:23
Pero el otro pastor le dijo, mira, yo sé que eres un muy buen estratega, muy pragmático, un gran líder y tu aporte nos ayudaría mucho.
21:34
Necesito que me digas qué podríamos mejorar para ser más efectivos en nuestra misión evangelizadora. Ven un domingo, te metes entre la gente, nadie sabrá que estás y quiero que me hagas luego tu devolución.
21:50
Rick accedió con mucho gusto, pero sin antes preguntarle si estaba listo para la verdad.
21:57
Le dijo, ¿estás seguro que quieres una devolución de todo lo que yo crea que debería cambiar o mejorarse? Porque a lo mejor no hay nada que cambiar, a lo mejor no hay mucho para mejorar. Pero si hubiera mucho, ¿tú estás listo? Por supuesto, contestó el anfitrión. Yo quiero que me lo digas todo, de hombre a hombre, necesitamos crecer y mejorar, insisto.
22:19
Así que Rick llegó a la iglesia de su amigo un domingo y comenzó a tomar notas en una bitácora, en un blog, de cada detalle mientras pensaba cómo valoro la humildad y el deseo de aprender de este pastor.
22:38
No muchos harían algo así. Y decía Rick, necesitamos más líderes así, qué diferente sería el cuerpo de Cristo a Si todos dijeran, necesito mejorar, voy a aprender, aunque no esté de acuerdo con la doctrina de aquel, ¿qué hace bien que yo podría agregar o añadir a mi estilo, a mi manual de estilo?
22:59
Eso hacen los comerciantes. Quien pone una cafetería, algo va a aprender de Starbucks.
23:06
Quien pone un mercado, algo va a aprender de la gran cadena que está a dos cuadras. Ignorar eso y decir, no, no, no, yo soy distinto.
23:15
Es una ridiculez, es la excelencia de la ignorancia.
23:20
Pero este pastor dijo, yo quiero aprender de los que me aventajan en el camino.
23:25
Bueno, Rick Warren tomó nota de todo lo que vio.
23:29
A mediados de la semana siguiente, tal como habían convenido, Warren le envió a su colega su lista a través de un correo electrónico.
23:39
Le dice, mi amigo, en primer lugar, te digo que estuve buscando estacionamiento por media hora cuando llegué a tu congregación.
23:46
No había carteles indicadores, nadie me recibió, no había muchachos ni muchachas dándome la bienvenida.
23:54
Muy diferente a cuando uno va a Disneyland, que hay carteles, que hay gente sonriente, hay custom, muñecos. Yo me sentí perdido hasta que finalmente di con el templo, pero de casualidad no entré a Costco.
24:09
deberías entrenar a priori un equipo de bienvenida.
24:15
Cuando entré al santuario, los músicos aún estaban ensayando, probaban instrumentos. Mi sugerencia, querido amigo, es que ellos ensayen más temprano, antes que ingrese el público, que cuando ingrese el público el escenario esté vacío, porque me pareció de muy mal gusto, improvisado, tener que presenciar el ensayo.
24:37
Eso no pasa en Broadway, no pasa en ningún espectáculo, no debería pasar tampoco en la iglesia.
24:43
Al comenzar el servicio, obviamente impuntual, diferente a la hora anunciada, cantamos durante hora y media y tú, querido pastor, recién apareciste cuando te llegó el turno de predicar.
24:57
Debes saber que si el pastor no está presente durante la adoración, la gente da por sentado que la adoración no debe ser tan importante y solo es una previa para perder tiempo. O lo que es peor, estás dando a entender que el día que llegas a ser pastor ya no necesitas adorar con el resto y ese tiempo lo puedes usar disfrutando de un aperitivo en el camerino privado.
25:21
De más está decir, amigo, que cada persona que cantó o usó el micrófono intentó predicar, cada uno dio una mini exhortación y los micrófonos no son para que la gente se pruebe o se foguee.
25:34
Sería muy bueno que cada uno se limite a hacer aquello para lo cual están ahí. Si es para cantar, cantar, que no prediquen.
25:41
Que el único que predique sea el que traiga la Palabra.
25:44
Cuando alguien pasó a levantar ofrenda, mi amigo, se puso a hablar de los gastos, de las cosas que había que pagar. Nunca habló de la visión.
25:53
La gente está harta de pagar gastos, ya sabe lo que es pagar gastos. Paga gastos en su casa.
25:59
Si van a la iglesia y le hablan de pagar más gastos y lo quieren asociar a pagar más gastos, se va a ir.
26:05
Necesitan un propósito, hablarles de visión, no de gastos.
26:09
Ni hablar de los anuncios. Pasó alguien que me aburrió con su tono monocorda y quería que me lleve el Señor.
26:19
Amigo, quienes anhelan un encuentro con Dios, les importa un cuerno que las hermanas se van a juntar a cocinar tortillas.
26:27
Les importa un cuerno las pupusas de la hermana Rosa.
26:33
Eso acabo de agregarlo.
26:36
no uses el tiempo valioso de un servicio para anuncios triviales que podrías incluir en un boletín de mano donde ahí estén las actividades locales y que lea a quien le interesa.
26:49
Un punto aparte es cuando tú predicaste. ¿Tú sabías, amigos, que puedes predicar sin gritar? ¿De verdad crees que gritos desaforados significa autoridad y unción?
27:01
no insultes la inteligencia de la gente. Obviamente la lista era más larga porque Rick es un hombre muy pragmático, yo he hablado varias veces con él y realmente es un hombre muy directo, tienes que estar listo para hablar con él. El pastor le contestó ofendido en otro correo, estimado Rick, te invité para que nos dijera en qué deberíamos mejorar, pero es obvio que odias nuestra congregación.
27:29
Yo quería un consejo envuelto en amor, pero veo que intentas desacreditar lo que tanto esfuerzo nos costó. ¡Qué decepción, Rick! ¡Qué decepción! Y así se despidió.
27:41
Y cuenta Rick, nunca me volvió a dirigir la palabra.
27:45
Ese hombre no sabía qué hacer con la verdad.
27:48
Entonces queremos la verdad y cuando nos dicen la verdad, no nos gusta la verdad, duele.
27:54
Pero es la verdad.
27:56
Yo siempre digo, me duele mucho que luego de predicar baje y me diga, tenías la cremallera abierta o tenías la corbata torcida.
28:05
Imaginen que yo esté todo el servicio así.
28:15
Y luego baje y alguien me diga, te lo iba a decir antes de subir, pero me dio cosa.
28:20
Yo digo, ¿por qué no me lo dijiste antes?
28:23
Porque después que me digan, después que tenía la corbata torcida, no me sirve de nada. Pero cuando alguien te dice y te dice la verdad, posiblemente es para decirte, mira, ¿quién es?
28:38
Un rezago de la pizza de la noche.
28:43
Pero este caballero, supuesto amigo de Warren, quería un par de tips, un par de consejitos fáciles, algo como, mira, para tener más asunción, haz pasar la gente al altar, tienes que hacer una oración de empoderamiento, quería algo más superfluo, más espiritual, algo más fácil de imitar que tener que cambiar la estrategia y el manual de estilo.
29:09
que tener que ponerse a trabajar de verdad. Él no quería cambiar nada de lo que ella estaba haciendo y quería resultados diferentes haciendo lo mismo.
29:18
Pero Jesús dijo, ¿conocerán la verdad y la verdad usará?
29:22
Pero para eso, para tener verdad y libertad, uno tiene que conocer la verdad y la verdad a veces molesta, la verdad duele. Yo no me voy a poner en consejero de nadie, pero a mí también me han pedido ciertos consejos, me encanta que en River tienen esto, ¿cómo haces? Y yo les cuento lo que humanamente hacemos. Pues está lo que no puedo hacer, que es el Espíritu Santo, la convicción de pecado, la presencia de Dios. Pero le cuento lo que hacemos. Le digo, tenemos nuestro propio personal de limpieza, nos cansamos de contratar personal ajeno e hicimos nuestra propia compañía de limpieza y entonces tenemos gente vestida de blanco en todos los baños.
29:58
Cuando alguien va al baño, alguien espera afuera, va y limpia para que el siguiente encuentre todo perfumado. Eso es parte de la iglesia porque nadie quiere ir a la iglesia y sentir un olor nauseabundo como si estuviese en un baño de una estación de ferrocarril.
30:15
Entonces decimos, cuidamos la limpieza, cuidamos lo que se sirve en el café, cuidamos la manera en que la gente viste, no tiene que ver con doctrina, tiene que ver con el manual de constitución de River, que todos tienen que estar los músicos vestidos de negro para que no distraiga ningún color, no es porque hicimos un pacto con nosotros, no, con el negro, sino que...
30:38
Si hay alguien acá vestido de rojo, distrae, entonces el negro siempre es neutro. Yo les cuento el manual de estilo que tenemos y después me dicen, no, no, no, yo pensé que me ibas a decir otra cosa. Exactamente lo mismo. Lo que quieren es ósmosis, un poder sobrenatural. La gente no quiere trabajar para cambiar.
30:57
Sin embargo, tenemos mentes tan astutas que eludimos el autoexamen y preferimos centrar nuestra atención en otras personas que eso sí tienen verdaderos problemas. ¿Qué de mi jefe, de mi novio, de mis padres, de mis hijos, de mi suegra? Porque siempre parece que nuestros problemas y ansiedades las causan los otros, los de afuera, los otros, los que están allá.
31:24
pensamos que son ellos que necesitan un inventario moral, porque me hacen la vida imposible. De hecho, hacer o intentar hacer el inventario de otra persona es tan antiguo como Adán y Eva, que se culparon el uno al otro de la caída. La caradurez de Adán que dijo, la mujer que me diste, como diciendo, vos me la fabricaste, yo no te la pedí.
31:51
Dios le pide...
31:53
causas a la mujer y la mujer dice, fue la serpiente que entró y me habló.
31:57
La serpiente no sé qué habrán dicho, mi mujer, no sé qué dijo la serpiente.
32:01
En Juan 21, 21, cuando Jesús habla con Pedro, después de la resurrección, después de la negación de Pedro, Pedro en un momento, esto está como se me ha escondido en la Biblia, pero ahí está, Pedro en un momento ve a Juan y le pregunta a Jesús, Señor, ¿y qué va a pasar con este?, Y Jesús le responde, si yo quiero que él se quede hasta que yo regrese, ¿a ti qué te importa? Sígueme tú.
32:32
Jesús está, no ignorando, pero pasando por alto la negación, dándole una oportunidad y Pedro le dice, ¿y qué es este?
32:40
Si quiero que sea inmortal y se quede hasta que yo vuelva, ¿cuál es tu problema? Sígueme tú.
32:45
En otras palabras, Pedrito, ternura, ocupate de tu propia vida. Sígueme tú.
32:52
Tu trabajo es hacer un inventario de tu casa, no de la mía.
32:59
Tampoco a mí Dios me va a pedir cuentas acerca de tu casa.
33:04
Pero hay una tendencia psicológica llamada error de atribución fundamental que es la tendencia de atribuir nuestros propios fracasos a causas externas.
33:17
Pero los fracasos de las demás personas son evidencia de sus defectos de carácter. Como yo digo siempre, uno se juzga a sí mismo por las motivaciones y juzga a los demás por sus acciones.
33:30
Por ejemplo, si mi mensaje de hoy te hace dormir es porque seguro anoche te acostaste tarde y estuviste de parranda. Está bien que Argentina merecía no dormir, pero por eso te estás durmiendo.
33:45
Ahora, si tu mensaje me hace dormir a mí es porque obviamente eres un predicador muy aburrido. Nadie reconoce su propio error.
33:55
Si yo le grito a mi hijo es porque estoy estresado.
33:58
Dios sabe cuánto lo amo, pero exploté. Pero si el otro le grita a su hijo en el mercado es porque es un mal padre.
34:07
El tema de fondo es que tratamos de evitar el encuentro con nosotros mismos.
34:12
Ese encuentro conmigo lo evitamos.
34:16
¿Por qué? Porque los alcohólicos miran a los drogadictos y dicen, bueno, al menos yo no soy un adicto a la cocaína.
34:22
Los drogadictos miran a los alcohólicos y dicen, bueno, al menos yo no soy un borracho perdido.
34:28
Los adictos a la pornografía dicen, bueno, al menos no me estoy acostando con prostitutas, no le hago mal a nadie.
34:36
Los que van a la iglesia miran a los inconversos y dicen, bueno, al menos tengo a Dios y me congrego.
34:41
Los inconversos miran a la gente que va a la iglesia y dicen, bueno, al menos no soy un religioso y un hipócrita.
34:47
El fariseo de la historia de Jesús dijo, al menos no soy como ese recaudador de impuestos.
34:55
Entonces, siempre nos comparamos con quienes creemos que están peor que nosotros para no tener que mirar hacia nuestro interior.
35:07
El Señor dice, quiero que hagas un inventario de tu interior. Y decimos, no, pues si esto está peor.
35:12
Cuando se trata de nuestra condición económica siempre miramos para arriba para justificar nuestro deseo de tener más.
35:21
Muy rara vez somos agradecidos y decimos no tengo todo lo que quiero, pero quiero todo lo que tengo.
35:27
no tengo todo lo que hubiese deseado, pero caramba que tengo demasiado más que muchos pobres. Generalmente miramos al que se compró un auto mejor, al que puede irse de vacaciones, al que vemos en Instagram que es más feliz que nosotros y decimos no está mal que yo quiera lo mismo, uno se compara con el que está más arriba.
35:48
Cuando se trata de nuestra condición espiritual, uno se compara con el que está más abajo.
35:55
Y ahí uno justifica el pecado. Bueno, bueno, yo soy chismosa, pero no vas a comparar.
36:02
No me acosté con nadie. ¿Y qué tiene que ver? Lo mismo, el mismo pecado para Dios. Mientras al menos haya una persona entre los 8 mil millones que habitan el planeta que esté peor condición que nosotros, no nos sentimos obligados a mirarnos introspectivamente, porque siempre hay uno peor, más vale.
36:23
Siempre va a haber uno peor o una peor, según nuestro prisma, según nuestra manera de mirar, porque para Dios los pecados son todos iguales.
36:32
No hay pecados más capitales que el otro.
36:36
Dios pone en la misma lista del chismoso al homicida.
36:40
El que mata el cuerpo es lo mismo que el que mata con la lengua.
36:44
El que mata escribiendo cosas en las redes también es chisme y murmuración, porque de la abundancia del corazón escriben los dedos.
36:59
tú no sabes qué hacer con esta verdad.
37:02
En el infierno, el libro de Dante Alghieri, el infierno del Dante, el nivel más bajo del infierno está ocupado por los tres grandes traidores de la historia, Satanás, Judas y Bruto, quien asesinó a Julio César, están los tres en el lugar más bajo según la novela del infierno de Dante Alghieri.
37:24
Eso significa que cualquier otro ser del universo podría decir, bueno, bueno, al menos no estoy tan mal como esos tres.
37:32
Sócrates decía que hacemos el ridículo cuando nos creemos inteligentes y sin embargo no nos conocemos a nosotros mismos.
37:42
Pero no lo dijo Sócrates, lo dijo el Señor antes que él, le dijo Hipócrita, ¿por qué miras la paja del ojo de tu hermano y no miras la viga de tu propio hermano?
37:51
Por eso las personas sabias, que son conscientes de sí mismas, practican el autoexamen todo el tiempo.
37:59
Yo digo siempre que la verdadera intelectualidad, la verdadera honestidad intelectual, es reconocer todo lo que uno no sabe.
38:08
Yo me pongo a leer el libro de psicología y digo, no sé nada.
38:12
Me pongo a leer el libro de lo que sea, de...
38:16
del cosmos, del universo, mapas, que no veo mapas desde que iba al colegio. Digo, wow, has cambiado hasta la forma de los mapas, los nombres de los países.
38:29
Cada vez que más leo, más cuenta me doy de lo poco que sé.
38:34
que no me bastarían ocho, nueve, diez vidas para aprender todo lo que debería aprender, me siento muy limitado como orador, porque digo yo debería ser más instruido, tener más acervo cultural y me arrepiento de todo lo que no estudié cuando joven, porque de haber estudiado más yo estaría más preparado, más capacitado, entonces mi percepción de mi ignorancia hace que yo quiera leer mucho, Y leo y descubro palabras nuevas en español y digo, yo no sabía que esta palabra existía. Y la busco en el diccionario, porque si no empiezo a nivelar para abajo y empiezo a hablar en Spanglish.
39:08
Aparca la troca, te llamó para atrás. ¿Qué es lo más fácil?
39:14
¿Qué es lo más fácil?
39:17
hablo la mitad en esto, la mitad en otro, pero yo digo, no, tengo que, yo hablo el lenguaje del Cervantes, los que hablamos español, y uno tiene que aprender y capacitarse y leer, mi mamá me decía, leer te puede salvar la vida, si lees mucho, tu lenguaje va a ser nutrido, tu dialéctica va a ser exquisita, y ella me decía, hasta van a pagar para escucharte, y estoy haciendo una gira hace cuatro años donde pagan para oírme, entonces digo, mamá, tenía razón, es fascinante, Ahora, esto no surge de como soy un intelectual, me va bien.
39:51
No, como soy un ignorante, reconozco lo que me falta, entonces intento aprender todos los días un poquito.
40:00
La ignorancia tiene que ver con una desidia, no quiero aprender.
40:05
La curiosidad es, necesito aprender más. Por eso Albert Einstein decía, yo tuve muchas etapas de sabiduría interrumpidas por el tiempo en que fui al colegio, que es ahí donde me enseñaron a pensar. Después, yo siempre tuve mucha curiosidad. Bueno, la mayoría de nosotros no somos sabios.
40:25
Un estudio muy serio encuestó a un millón de pastores protestantes, un millón. A mí no me preguntaron nada por la duda, fue hace muchos años.
40:37
El 98% se consideraba, 98% de ese millón se consideraban los únicos que predicaban la verdad y que eran mucho más ungidos que el resto.
40:50
Solo el 2% pensaban que eran unos simples servidores de Dios. El 98% restante eran los tapones del océano.
40:59
Eso es la inclinación egoísta, algo que padecemos donde nos atribuimos el mérito de todo lo positivo, pero de lo negativo lo culpamos a factores externos.
41:11
Por eso hace sentido la frase, el éxito suele tener muchos padres, pero el fracaso siempre es huérfano.
41:18
El éxito tiene muchos padres, todos son dueños del éxito, el fracaso es huérfano.
41:23
Si nuestro equipo califica para la siguiente ronda del mundial, es porque éramos los mejores y estábamos para ganar y éramos un gran equipo. Si no calificamos es porque es la mafia de la FIFA.
41:39
No le convenía que ganáramos el mundial y esto está amañado. Así somos.
41:45
Argentino, mexicano, colombiano, así somos. Así somos. ¿O no?
41:55
Se llama la inclinación de la confirmación. Buscamos redes o sitios web que refuercen lo que ya creemos.
42:03
Siempre va a haber fakes o noticias que refuerzan la conspiración, lo que yo sabía, yo sabía.
42:11
Nadie va a decir, a ver si estoy pecando por ignorante, a ver si estoy diciendo una falacia. No, uno busca gente que esté en mi tribu, que piense lo mismo que yo.
42:23
que crea lo mismo que yo y que odie lo mismo que yo.
42:28
Dicho todo esto, hay gente que no tiene o cree no tener la necesidad de la autoevaluación porque malinterpretan la gracia de Dios. Dicen, bueno, si al cabo Dios me va a perdonar.
42:43
Y piensan que la gracia es una excusa para evitar la autoevaluación.
42:48
cuando lo cierto es que la autoevaluación es lo único que nos va a ayudar a encontrar la gracia de Dios.
42:54
Si uno no se ve a sí mismo, ¿de qué va a pedir perdón? Si yo no logro ver mis pecados concretos, concretos, yo nunca me voy a apropiar de esa gracia divina.
43:06
Hay otro mensaje que una vez prediqué, que se llama La muerte de mi mentor.
43:12
Allí cuento la experiencia de Ítalo Frigoli, el hombre con el cual yo aprendí mucho, a predicar desde luego, donde él estuvo unos minutos muerto por COVID internado y tuvo una visión durante ese momento y él se encuentra con una voz, presumo que es un ángel, que le dice, tienes que hacer un inventario de todo lo malo que hiciste o no pasarás al otro lado.
43:37
Y él trata de pensar qué hizo mal y el ángel le dice, mira, lo que pediste perdón es olvidado.
43:46
fue redimido por la sangre de Cristo. Estamos hablando de cosas que nunca confesaste.
43:51
Y el muchacho empieza, el hombre, perdón, empieza a hacer memoria y dice, bueno, desde niño me acuerdo, Dios trae a su memoria un momento en que su mamá lo mandó a comprar huevos, media docena de huevos.
44:04
Era un niño de nueve, diez años. Y con el poco dinero que mamá tenía, él compra media docena, pero a la vuelta se distrae, se le caen los huevos y le rompen dos huevos.
44:15
y él sabe que no puede llegar con dos huevos rotos a casa.
44:20
Entonces, regresa a la tienda y cuando el dueño no se da cuenta, reemplaza los dos huevos rotos por dos nuevos. Y él va a la casa y hace como que nada pasó.
44:30
El ángel le dice, ¿cómo se llama eso?
44:34
Y él dice, bueno, era un niño.
44:36
Mamá me iba a castigar. Ya lo sé, lo sé. No hable de las motivaciones. Dime, ¿cómo se llama? Bueno, ¿travesura? No.
44:45
el Señor no murió en la cruz por travesuras, era un pillo, tuve que hacerlo, el Señor no murió en la cruz por pillos, ¿cómo se llama?
44:56
Se llama robar, entonces eres un ladrón y dice Ítalo me costaba decir ladrón, pero el Señor dice hasta que no seas concreto la sangre de Cristo no te cubrirá, No puedes decir, bueno, es la edad, son mis hormonas. Se llama lujuria.
45:18
Se llama fornicación.
45:21
Se llama adulterio.
45:25
Y hasta que no le pones el nombre concreto, no puedes alcanzar la gracia.
45:29
La confesión banal, trivial, evasiva, es como ducharse con la ropa puesta.
45:36
Evitas la vergüenza de la desnudez, pero nunca te asearás a fondo.
45:42
Y a menudo en la iglesia los únicos pecados que se confiesan son pecados respetables, casi virtudes.
45:48
Ore por mí, pastor, porque estoy orando menos.
45:53
Sí, reconozco que soy impaciente y tengo que trabajar en mi carácter.
45:59
O confesamos que somos pecadores, pero nunca confesamos cuáles son esos pecados. ¿Y cómo voy a alcanzar la gracia si no hago una autoevaluación? Ok, estoy atrapado en la lujuria.
46:12
O busco en el sexo lo que debería buscar en el Señor y encima luego me siento vacío, vacía, culpable.
46:21
Donde la práctica de la confesión es superficial, la gracia también será superficial.
46:28
El Señor le dijo, Ítalo, yo no puedo perdonarte si no dices que fuiste un ladrón. Era un niño, pero el robo sigue siendo robo.
46:37
No hay edad para el pecado.
46:39
Y así Dios fue tratando con él hasta que no decía el nombre.
46:43
¿qué pasaba con este otro colega, este otro pastor, que tú siempre te desahogabas en familia hablando de él?
46:49
Bueno, señor, hablaba con mi mujer, es la mejor, la persona de más confianza, lo sé, todos o la mayoría hacen eso, pero ¿cómo se llama lo que hiciste en la mesa?
47:02
Señor, es que yo tenía mucha bronca, él me dividió la iglesia, pero ¿cómo se llama? Ya sé, no digo que no tenías derecho a estar enojado, ¿cómo se llama?, Se llama murmuración, se llama difamación.
47:19
Si evito la verdad sobre mi vida, evito la gracia de Dios, no hay perdón.
47:26
Si no sé qué ley transgredí, ¿cómo voy a alcanzar la gracia? Dijo Pablo.
47:31
Es más, la gracia y la verdad siempre van juntas. Jesús estaba llena de ambas, gracia y verdad, gracia y verdad, verdad y gracia.
47:42
Santiago 1.22 escribe, pero sed hacedores de la palabra, hacedores, y no tan solo oidores, engañándonos a vosotros mismos. Habla de engañarse a uno mismo.
47:56
Porque si alguno, dice Santiago, es oidor de la palabra, pero no es hacedor de ella, es semejante al hombre, dice Santiago, que se mira al espejo, ve su rostro y luego se va y se olvida cómo era su rostro.
48:11
Lo que trata de decir es, es un hombre que tiene, perdonen el ejemplo escatológico, un moco colgado de la nariz, se mira y dice, tendría que quitármelo, ¿no?
48:24
Pero luego se va y se olvida que tiene eso.
48:28
O es alguien que está despeinado y se olvida que está despeinado. Eso dice Santiago, es un hombre que se mira al espejo, ve lo que hay que cambiar.
48:35
Y después dice, no, no, no, como no hay espejo, no existe, esto no pasó.
48:40
eso es un pensamiento muy Homero Simpson, no pasó, entonces la autoevaluación incluye reconocer nuestras fortalezas, los valores, pero también estas son mis debilidades caramba, estos son mis pecados, uno tiene que hablar de sus propios pecados sin pudor, no digo que el pecado sea plausible, encomiable, pero uno tiene que hablar al menos con Dios, este es mi pecado y se llama así, Y yo quiero decirte algo que no es un dato menor.
49:11
Es posible que ahora alguien esté pensando, ok, ok, ok, yo no tengo ese problema de no verme a mí mismo. Yo me veo bastante y hasta me autocastigo bastante.
49:20
Pero los investigadores descubrieron que las personas más introspectivas a veces son las menos conscientes de sí mismas. Cuidado, porque la introspección es algo que hacemos solos.
49:33
¡Ay, soy mala para esto, soy malo para esto, la verdad que no me gusto! Eso es una introspección.
49:40
La autoevaluación es aquello que hacemos con Dios, no es introspección.
49:46
La introspección, como si por ejemplo vamos a terapia, nuestros pensamientos generalmente van en espiral, hacia abajo, empezamos a rumiar la culpa.
49:57
Vamos con el terapeuta y empezamos a decir, sí, mi papá no me dio la infancia que yo quería y ahora estoy repitiendo el patrón. Muy difícil que salgamos en victoria de esa terapia.
50:08
En la autoevaluación, nuestro enfoque está en aprender con el propósito de cambiar y crecer a través del poder de Dios.
50:18
En la introspección, en pensar mirando el techo en todo lo malo que soy, uno termina condenándose a sí mismo.
50:24
En la autoevaluación, examíname Dios, ¿qué hacemos con el Espíritu Santo?
50:30
Observamos sin condenarnos.
50:33
O sea, la introspección se enfoca en lo negativo. La autoevaluación, no solo uno hace un inventario de lo pasivo en vez de los activos, de lo que nos falta, sino que está bien, vemos lo negativo, pero también vemos lo positivo que tenemos.
50:47
Cuando uno tiene un encuentro sincero con uno mismo, nos hacemos más humildes, nos libramos del autoengaño, herimos menos a nuestros seres queridos, los herimos menos, tenemos la seguridad que Dios nos ama pase lo que pase y aprendemos a confiar más en Dios, aprendemos a confiar que Él nos sostiene. ¿Sí o no?
51:12
Como dijo Pablo, no hay ninguna condenación para los que están en Cristo Jesús, ninguna, no hay condenación.
51:19
Y sé que alguien más está pensando, bueno, lo que pasa es es que cuando yo tenga mi encuentro conmigo, sé que me va a doler mucho.
51:30
Lo que descubriré no será bueno.
51:33
Sí, eso es una gran verdad.
51:35
Por eso la mayoría ora superficialmente.
51:39
Mi encuentro conmigo fue muy duro también.
51:43
No era el hombre que yo pensaba que era.
51:46
Uno no es quien se piensa que es, la imagen que dicen los demás que eres, ni siquiera uno es lo que el espejo te dice.
51:54
Cuando uno empieza a decir, señor, autoevalúame, quiero que te metas dentro y me muestres lo bueno y lo negativo, eso duele.
52:04
Pero hay dos tipos de dolor y uno tiene que elegir cuál, el dolor evasivo y el dolor sanador.
52:12
El dolor postraumático, el dolor que viene después de una operación o el dolor antes de la operación.
52:21
Un hombre no se cepilla los dientes nunca, nunca usa hilo dental, no se enjuaga, no se hace una limpieza dental anual nunca ni semestral, evita la higiene bucal durante décadas, no va al dentista porque tiene miedo del torno, de lo que van a descubrir.
52:38
Cuando por fin va, todo está peor de lo que imaginaba.
52:42
Tiene una enfermedad periodontal, tiene que ponerse implantes dentales, y ahora va a tener que endeudarse para pagar todo. Sin embargo, como ya enfrentó la realidad, ahora el dolor es muy diferente y es mejor del dolor que tenía, porque ya no tiene que preguntarse qué tan mal está su dentadura, así que hace un plan para saldar la deuda, no se avergüenza de sonreír, tiene confianza interior, porque se enfrentó directamente al miedo de toda su vida.
53:14
Y a menudo nosotros mantenemos la verdad a distancia, diciendo, no, no, no, es que si yo sé quién soy me va a hacer daño.
53:22
Y lo lamentable es que esto va a seguir doliendo, porque el cáncer no se va porque lo ignoramos.
53:29
Claro, no es el dolor vivo, punzante, que nos mueve, que nos desafía, voy al dentista, que es propio de la sanidad, del crecimiento, el dolor sanador.
53:39
No, preferimos a veces el dolor sordo, adormecedor, oscuro, oculto, estancado, que va matando el espíritu propio de un alma anestesiada, que es el dolor evasivo. No quiero hablar de eso.
53:54
Mi papá nunca quería hablar de nada.
53:56
Mi mamá tampoco. Mi papá era callado y mi mamá era superficial. Dos extremos para nunca hablar nada profundo.
54:04
Papá, contame de tu infancia. ¿Cómo la pasaste? No, ¿qué te voy a contar? No tengo nada lindo para recordar. Se terminaba la charla. Él pensaba que así no dolía.
54:14
Y mamá, contame cómo pasaste tu infancia. Ay, no, querido, yo me quedo con las cosas buenas, porque eso es lo lindo, que no sé de quién eres de esto, de hablar tanto, supongo que de ella.
54:26
Mi mamá superficial y mi papá cerrado, ambos, esto no pasó.
54:32
Pablo hace justo esa distinción cuando le escribe a los corintios, después de confrontarlos de manera dolorosa y le dice a los corintios, está bien que los entristecí con mi carta, no me pesa.
54:45
porque vuestra tristeza los llevó al arrepentimiento.
54:48
Ustedes se entristecieron, dice Pablo, tal como Dios lo quiere, de modo que no me siento que los perjudiqué, porque la tristeza que proviene de Dios produce el arrepentimiento que lleva a salvación, lo cual de eso no hay que arrepentirse, mientras que la tristeza del mundo produce la muerte.
55:07
Hay una tristeza del mundo que te mata, Yo prefiero la tristeza de Dios, Señor, ¿qué está mal conmigo? Y Él me ama tanto que me dice, esto está mal. Todavía tienes egoísmo, todavía tienes celos, todavía tienes esto y lo otro, que no te importa, no te lo voy a decir. Pero prefiero que Dios me muestre su tristeza, porque eso sí tiene cambio, estoy con un médico.
55:30
Cuando la tristeza me la muestra el diablo, estoy con un asesino, no voy a cambiar.
55:37
Entonces, realizar un inventario escrutador siempre es doloroso. Claro que va a doler, pero es un dolor redentor, sanador, que lleva a la salvación, que lleva al cambio, que lleva a encontrarse con el Señor, que lleva a tener una vida mejor, de mayor calidad, ¿sí o no? ¿Estamos de acuerdo, sí o no? Yo te voy a abrir el corazón para contarte una experiencia que tiene que ver con esto de la autoevaluación.
56:06
Hace algún tiempo atrás me tocó enfrentar un ataque de difamación, de confabulación, de deshonestidad de alguien que era parte de mi equipo.
56:18
Los detalles no vienen al caso, excepto que esta experiencia me provocó no solo enojo y tristeza, sino también mucha ansiedad.
56:28
Las oleadas de calumnias continuaron durante un tiempo Y las emociones que todo eso me produjo eran muy complejas.
56:37
Me sentí herido, muy avergonzado, estaba enfadado, muy enojado. No disfrazaré eso, estaba muy enojado.
56:47
Quería esconderme, se me encogía el estómago cada vez que pensaba en esa persona y en lo que estaba diciendo.
56:55
Me resultaba difícil tener perspectiva y gestionar esto desde el liderazgo.
57:01
y mucho más me costaba abordar qué estarían pensando los demás.
57:07
Me sentía muy traumatizado, muy abrumado.
57:11
Un lunes por la mañana, mientras oraba que suelo hacerlo, el Señor me dijo que tenía que hacer una mirada honesta a mi corazón, que yo necesitaba un encuentro descarnado conmigo mismo, un encuentro conmigo.
57:27
Obviamente me resistí a hacerlo, yo quería que habláramos del tema de este otro canalla, pero no quería hablar conmigo, encontrarme conmigo por temor a lo que iba a encontrar en esa excavación mental y espiritual.
57:43
Pero por un momento obedecí, dejé de culpar a quienes me calumniaban e hice un inventario de mis miedos.
57:50
Y lo hice y aunque dolía, empecé a nombrar mis miedos.
57:55
Sobre todo me di cuenta que tenía mucho miedo de lo que la gente pensara de mí.
58:02
Yo que me...
58:04
autohalago tanto tiempo de que soy auténtico y no me importa el que dirán. Sin embargo, esto me había tocado, la bala me había entrado.
58:13
Y aunque yo nunca me puse como un ejemplo, nunca dije, sigan mi moral, sigan mi vida, obsérvenme. Siempre he dicho, soy un hombre roto, no más que nadie. Sí me preocupaba que alguien le creyera a este y se me cerraran puertas y perdiera oportunidades de hacer lo que yo más amo.
58:33
Y si la gente susurraba a mis espaldas, sugiriendo que soy un fraude, y si tuvieran razón, y descubrí un resultado inesperado.
58:44
Es más, fue un alivio ese encuentro conmigo porque identifiqué mis miedos.
58:51
Nunca los había dicho.
58:53
Cuando uno se vuelve adulto ya no dice los miedos, como cuando chiquito tengo miedo al clóset abierto, tengo miedo a lo que hay debajo de la cama. Cuando uno es grande...
59:02
solapa los miedos.
59:05
Yo sabía que quienes conocen mi corazón me aman incondicionalmente, así que eso no me atemorizaba.
59:13
Mi temor tenía que ver con otras personas distantes que pensaran que yo no soy tan bueno como yo quería que pensaran.
59:21
Y por supuesto, desde luego, no soy tan bueno como quiero que piensen.
59:26
Sólo Dios conoce la verdad desde mi corazón, de mi vida, de mis motivaciones.
59:31
Pero luego dije, claro, es mucho mejor que la verdad dolorosa se conozca y no que se oculte. Y el dolor, cuando empecé a hacer eso, no desapareció el dolor, pero empecé a tener una perspectiva de mis temores, que era lo peor.
59:46
Y lo peor no era tan malo.
59:49
Lo segundo que hice fue pedirle a Dios la gracia de soltar los miedos, en lugar de obsesionarme con cualquier cosa mala que pudiera ocurrir.
60:00
Entonces confié en el Señor que siempre me había defendido, siempre me defendió desde que era pequeño, desde que me atacaban pastores, desde que me atacaban concilios enteros, siempre Dios me defendió.
60:13
No es que pude quitarme los temores aquella mañana de manera mágica, pero yo les había puesto nombre y al ponerle nombre estaba haciendo algo intencionalmente, solo tenía que anotarlos y volver al momento presente.
60:28
Y cada vez que el temor volvía, yo decía, así como Dios estuvo conmigo con el león y el oso, estará contra este gigante. Aunque ande en valles de sombra y de muerte, no temeré mal alguno porque tú estás conmigo. Y empecé a… ¡Wow!
60:46
Entonces, la ceguera espiritual tiene que ver con tampoco permitir el miedo como una nube vaga e innombrable. No sé por qué estoy ansioso. No, no, no. ¿Por qué?
60:57
Yo suelo preguntar, ¿y por qué?
60:59
Vamos al por qué. No sé por qué. Ahí tiene que haber un por qué. Vamos.
61:03
Y hay que meter el dedo y escarbar.
61:06
Parte de nuestro encuentro con nosotros mismos es enumerar cada miedo con claridad y en un lenguaje sencillo. Tengo miedo a perder mi trabajo.
61:18
Y por eso yo estoy atado al plan de jubilación, al plan de retiro, a los ahorritos que tengo en el banco, porque yo tengo miedo de que Dios me vaya a bendecir mañana. Quizás no me va a bendecir, hay que decirlo.
61:30
¿Está mal tener ahorros? No, lo que está mal es creer que los ahorros son más que Dios.
61:36
Que si Dios te dio maná hoy, ¿por qué te va a hacer morir de hambre mañana? Porque tengo miedo de fallarle. Bueno, hay que decirlo. Tengo miedo a que ella o él me deje de amar.
61:46
¿Por qué?
61:47
Tengo miedo, tengo miedo de quedarme sin dinero, sí, tengo miedo de morir, tengo miedo de no casarme nunca.
61:57
Escribirlo, nombrarlo, ayuda a evitar el rumiar.
62:02
Dijo alguien, no se puede domar lo que no se puede nombrar, no se puede domar lo que no podemos nombrar. Si no lo podemos nombrar, ¿cómo lo vamos a poder domar?
62:15
Cuando una muchacha o un muchacho es abusado, de jovencito, de jovencita, en el peor de los casos, tienen que hacer mucha terapia porque al principio ni siquiera pueden mencionar el nombre de la persona.
62:29
Y ustedes dirán que es masoquista que el profesional le diga necesito que recuerdes ese momento.
62:37
Vamos a esa habitación.
62:39
Dime el nombre del abusador. No, no puedo.
62:42
Sé que era alguien cercano, dímelo, no puedo ni mencionarlo así, no lo mencionas, no lo podrás domar.
62:48
No es vamos a ocultar y poner un tapete y esto no pasó como hacían nuestros padres.
62:54
Es decir, Señor, escudriñame los pecados que me son ocultos. ¿Qué fue lo que te hizo tu primer esposo?
63:02
Si no lo mencionas y no lo expones ante Dios, vas a repetir el patrón en tu segundo matrimonio.
63:11
¿Qué fue lo que hice mal con mi primer hijo? Si no lo digo, entonces voy a repetir el patrón con mi último hijo.
63:19
Pero a menudo intentamos enfrentar nuestros temores de la forma contraria, los suprimimos.
63:25
Evitamos situaciones que nos recuerden eso, o nos escapamos, o nos aturdimos, o nos ponemos música, o tomamos tequila. Sin embargo, las mejores investigaciones indican que intentar apagar los pensamientos es la forma de agrandarlos.
63:40
Satanás vive en la oscuridad, vive en el ocultamiento. ¿Cuántos de aquí quizás, ni lo tienen que pensar, fueron molestados sexualmente, abusados de pequeños y mamá y papá a veces hacían casos omisos, hacían los tontos para no agrandar más la cosa? ¿Qué? ¿Ayudó? ¿Empeoró el trauma?
64:03
Porque algún adulto nos tenía que haber defendido. ¿Qué pasó, hija?
64:08
¿quién te molestó?
64:09
tus ojos nunca más volvieron a ser los mismos perdiste el brillo ¿qué pasó? una madre sabe pero venimos de patrones de patrones de ignorar esto no pasó esto no ocurrió y si no ocurrió es como que no existe no mientras estemos vivos nunca tendremos una vida sin miedo Parte de la entrega implica la disposición a experimentar miedo mientras tratamos de hacer la voluntad de Dios. Yo soy un hombre con muchos miedos, no obstante los enfrento.
64:43
Tengo miedo a hablar en público, sí.
64:46
Tengo miedo que este domingo no sea tan bueno como el anterior. Tengo miedo de no estar un día ungido. Tengo miedo que la voz no me dé.
64:53
Miedos, miedos, miedos.
64:56
La unción no es ausencia de miedo, es enfrentarlos.
65:01
Por eso es muy útil escribir, estos son mis miedos, estos son mis pecados, estos son mis miedos.
65:07
Porque con pensamientos negativos nuestras mentes siempre están rumiando, como dijimos, como hacen las vacas con su bolo alimenticio.
65:15
Escribirlos, nombrarlos ante Dios, nos ayuda a limitarlos, a ponerles un cerco.
65:22
No importa lo peligroso que sea nuestro miedo.
65:25
Puede ser algo grande como el miedo a la muerte, o algo trivial como el miedo a las arañas, a usar la ropa inadecuada, pero hay que nombrarlo con sinceridad. Eso es sabiduría.
65:37
Este soy, esta soy.
65:39
La autenticidad no es colgarse un arete, pintarse como dark, que decir, ¡ay, qué auténtico que soy! No.
65:47
No. Es parte de la sociedad de consumo porque alguien fabrica esos aretes y esa pintura para tu cabello. Así que no estás revelándote ante nada. Eres parte de la sociedad capitalista y consumista.
65:59
A lo mejor ponerte una corbata es más rebeldía hoy en día que pintarte de negro.
66:04
La rebeldía no es este soy y maltrato a todo el mundo porque soy auténtico. La autenticidad es decir este soy frente al espejo.
66:13
Entonces el miedo bien utilizado es un don, es la anticipación del daño. Está diseñado para organizar nuestra respuesta a la amenaza, escapar del peligro. Sin miedo no sobreviviríamos.
66:26
Yo te conté esa historia de un hombre pequeñito y de aspecto débil que se presenta ante San Pedro en las puertas del cielo y San Pedro le dice, hiciste una buena acción en tu vida que merezca que entres.
66:42
Y dice, sí, sí, vi un grupo de motociclistas una vez con chaquetas de cuero, tatuajes, bebedores de cerveza, molestando a una mujer en la luz del semáforo. Me bajé de mi autito, le arranqué el arete de la oreja al tipo y le ordené que se disculpara con la mujer.
67:00
Pedro quedó obsesionado con la valentía y dice, wow, ¿y cuánto tiempo hace de eso? Y hará 10 segundos, dice.
67:13
Entonces, ser valiente es una cosa, ser estúpido es otra.
67:18
Pero por regla general, el miedo nos paraliza. Por eso tenemos que preguntar, a ver, ¿tengo miedo? ¿Qué acción debo tomar?
67:25
Si nombra tus miedos, dice, ¿tengo miedo? Por ejemplo, alguno dice, yo tengo miedo de que el IRS me agarre por no pagar impuestos.
67:33
Bueno, el segundo paso es, paga tus impuestos.
67:37
No es, reprendo el espíritu del IRS.
67:41
Es muy sorprendente que el mandato más común en la Biblia es no temas, pero no significa haz lo posible por no sentir miedo, sino haz lo que tenías miedo de hacer. Moisés, no tengas miedo, enfréntate a Faraón.
67:56
No tengas miedo, Gedeón, enfréntate a los madianitas.
68:00
No temas, Elías, enfréntate a Jezabel. No temas, José, ve y toma por esposa a María.
68:07
En todos los casos la gente tiene miedo y no tema significa ajusto a aquello que tienes temor.
68:14
Entonces la promesa no es que nos va a evitar la incomodidad del miedo, todo lo contrario es que precisamente en esa incomodidad descubriremos que Dios está con nosotros. Entonces el miedo no nos gobierna.
68:26
Cuando no actuamos lo llamamos zona de comodidad. Para mí es una mala definición. Se trata de zona de muerte lenta.
68:35
porque perderse el llamado, la vida, la valentía, es algo que te va matando en cuotas, te drena la vida. Y cuando pasamos a la acción, sentimos una oleada de alivio, de poder, de presencia de Dios.
68:51
Entonces, para terminar, es determinante que hagamos un inventario personal, una autoevaluación sincera y reconocer quiénes somos, para bien, para mal, estos somos, es lo que hay.
69:05
Leía un viejo libro de los avivamientos del pasado, los Revival, y leía que John Wesley le preguntaba a sus voluntarios que querían estar en la carpa de predicación con él, les hacía una serie de preguntas para ver si pensaban seriamente en ser honestos consigo mismos.
69:27
Quiero que te imagines que te hiciéramos estas preguntas si quieres servir en River, porque eran las preguntas que hacía Wesley.
69:38
¿Hay algún pecado interno o externo que todavía te domine?
69:44
Algo que caes y te levantas, que caes y te levantas.
69:48
¿Estás dispuesto a que alguien te haga notar tus errores? ¿Estás seguro que tu líder pueda ver tus defectos y decírtelos con toda franqueza a fin de que mejores, no de condenarte?
70:06
¿Aceptarás que te digamos todo lo que pensamos y todo lo que oigamos acerca de tu persona? ¿Nos permitirás un acceso para acercarnos tanto como nos sea posible a tu vida y que te ayudemos a escudriñar a tu corazón en profundidad? ¿Tienes la intención de ser totalmente abierto y honesto en todo lo que tienes en el corazón, sin excepciones, sin disfraces, sin rodeos y sin reservas?
70:38
¿Te imaginas si tuvieras que responder esas preguntas aquí o yo las tuviera que responder?
70:43
Bueno, en los tiempos de Wesley sí lo hacían y por miles.
70:48
Y lo hacían porque sencillamente sabían que sin ayuda nunca iban a lograr ser las personas que querían ser.
70:55
Sin embargo, se fue perdiendo ese compromiso de decir la verdad.
70:59
La gente tiende a alejarse, a mentir.
71:05
Yo quiero hacer una aclaración pertinente. Cuando hablo que necesitamos a alguien que nos diga la verdad, me refiero a alguien espiritual.
71:13
Menciono porque hay gente a las que le encanta ir por todas partes señalando a los demás y creen que esos son los que señalan la verdad. No, a mí no me gusta la gente que ofrece consejo que nadie les pidió.
71:27
Guárdate el consejo hasta que te lo pidan.
71:30
O haciendo críticas constructivas cuando nunca construyeron nada.
71:34
Hay muchísima gente que se jacta de hablar la verdad y lo que hace es lastimar, denigrar, no con amor.
71:42
Y esas personas juzgan con un espíritu de superioridad arrogante y dicen soy profeta. Pero hay una distinción teológica entre ser profeta y ser un imbécil.
71:53
Lo que arde en lo más profundo de un verdadero profeta no es la ira, no es el resentimiento, es el amor.
72:02
Los profetas verdaderos no andan por ahí mandando gente al infierno, sino llamándolos al arrepentimiento con amor.
72:10
Entonces, cuando hablo de dar cuentas a otro, significa que tenemos que abrir el corazón por ahí a uno o a dos.
72:17
No dejar que alguien nos controle la vida.
72:20
Porque en muchas iglesias se tuerce la idea de rendir cuentas y es un sistema dictatorial de control. Hay que contarle a tu líder lo que hiciste. No, yo no creo en los policías de la santidad ajena.
72:32
En las iglesias genuinas, cada persona es responsable de su propia vida con el Espíritu Santo.
72:38
No podemos abdicar o delegar esta responsabilidad ni aunque quisiéramos hacerlo.
72:44
La rendición de cuentas es una herramienta y un don que a veces se la regalamos a una persona.
72:49
Ayúdame a ver el punto ciego que no veo.
72:52
A veces, como David, necesitamos un Natán que nos diga que estamos mal.
72:57
Ya sea que lo entiendas o no, Dios te ama muchísimo, mucho, Y está presente en tu vida, habita en ti, te ofrece una compasión que no se compara con nada, nada que hayas leído en un libro o que hayas escuchado en un sermón.
73:17
Pero hay una condición implícita.
73:19
Dios nos llama a dejar de escondernos y venir ante Él sinceramente.
73:26
Dios, el padre que corrió al encuentro de su hijo pródigo cuando llegó cojeando a casa.
73:32
Todos aquí, creo, hemos tenido un encuentro con Dios alguna vez.
73:37
Y todos aquí, o la mayoría, hemos tenido un encuentro con gente buena y también con gente de la otra, con gente mala. Eso es la vida.
73:45
Lo más difícil de esos encuentros, o el más difícil de esos encuentros, es el encuentro conmigo.
73:53
El día que finalmente lo tenemos, recién ahí Dios va a poder darnos gracia y podrá abrazar al hijo pródigo cuando digamos, «Este soy».
74:02
Así soy, estos son mis pecados, estos son mis miedos. Si puedes hacer algo con esto, esto es lo que hay. Ahí Dios te va a amar, te va a abrazar, te va a bendecir y te va a levantar. Da un aplauso fuerte al Señor de señores, Rey de Reyes. Dale, dale, dale, ese aplauso, ese aplauso tiene que ser grande. Dios está hablando hoy, nos habló el Señor.
74:31
Nos habló el Señor, bendito eres.
74:34
Nos habló el Señor en esta mañana, bendito santo.
74:45
¿Se animan a poner la mano así en vuestro corazón?
74:50
El corazón, según la Biblia, es la puerta, la puerta principal de nuestra casa.
74:59
Pídele ahí, pidámosle al Señor una autoevaluación. ¿Cuánto hace que no haces un cambio de aceite profundo?
75:09
Una alineación, un balanceo de tus prioridades, de las cosas buenas, de las cosas negativas.
75:18
Pon la mano en el corazón y dile Señor, a partir de ahora, uff, uff, no todos están listos para esta oración.
75:26
No te apures a repetir si no estás seguro. Dile Señor, muéstrame los pecados aunque me son ocultos.
75:35
Muéstrame qué debo cambiar.
75:38
Cuando te los muestres, di el nombre de los pecados. Ahí en silencio.
75:44
Ladrón.
75:48
Lujurioso.
75:51
Fornicaria.
75:54
Adúltero.
75:56
mentiroso adorador de otros dioses blasfemo chismoso repetidor de chismes calumniadora promovedor de falso testimonio egoísta celoso envidioso Tacaño, dile al Señor, este soy.
76:33
No vas a recibir condenación ni culpa, te lo aseguro.
76:38
Vas a sentir que el Señor está más cerca de ti que nunca.
76:43
Porque Él nunca desprecia la oración de un corazón contrito y humillado.
76:49
Porque es la oración del que dice, sé propicio de mi pecador.
77:01
Sé propicio de mí, pecadora.
77:07
Vamos.
77:09
Tómate unos minutos para llorar en la presencia del Señor.
77:13
Para dejar que las lágrimas drenen todo el dolor que estaba acumulado.
77:18
Dile, Señor, perdóname.
77:22
El Señor te dirá lo que le dijo a mi amigo Ítalo Frigoli.
77:27
Cuando lo nombras...
77:29
La sangre de Cristo lo cubre.
77:32
Y se terminó. Prescribió la causa.
77:37
Prescribió la causa, mi hijo.
77:39
Prescribió la causa, mi hija.
77:41
No hay más condenación para ti. Uy.
77:45
Todos.
77:46
Padre.
77:48
Unción del Espíritu ahora. Ahora. Ahora.
77:54
Más.
77:56
En casa algo está ocurriendo.
77:59
en Europa, en Asia, en África, en Oceanía, en América, a donde esta señal del streaming llegue algo, algo está ocurriendo impresionante, impresionante.
78:13
Más jóvenes reciban esto ahora.
78:21
Adultos, reciban, reciban, reciban, reciban.
78:24
Si alguien tiene el bautismo del Espíritu y quiere interceder como conviene, vamos, suelte lenguas nuevas.
78:29
Levanta la mano luego que has orado y dile, Señor, yo recibo esta palabra ahora.
78:34
Señor, he transmitido lo que creo me has dicho que diga, no he omitido, no he agregado a lo que sé es tu revelación.
78:44
Te ruego, Padre, una doble, una triple porción del Espíritu sobre todos.
78:53
Más, más, más hay gente recibiendo ahora fuego, fuego, fuego del Espíritu.
79:01
Pero un fuego purificador, un fuego que viene de brasas del altar y que toca los labios inmundos y toca las manos que se contaminaron y nos da una nueva, nueva redención del Espíritu. Más.
79:21
Padre, Gracias por esta mañana. Podríamos quedarnos toda la mañana orando y clamando y orando y adorándote.
79:32
Pero el tiempo pasa y hay obligaciones, pero sabemos que tú nos has hablado. Esta palabra quedé sellada en el corazón.
79:39
Quedé impresa en el alma, en el cuerpo, en el espíritu.
79:45
Escribe esto en las tablas de los corazones. Átala al cuello de cada quien.
79:50
Una doble porción de tu espíritu nos toque ahora.
79:54
Señor, bendigo a niños, jóvenes, ancianos y adultos. Declaro esta bendición sobre todos nosotros para tener un encuentro contigo y un encuentro con nosotros y ser libres.
80:06
Conocer la verdad y saber qué hacer con ella. Y la verdad nos hará libres en el cuerpo, en el alma y en el espíritu. Amén y amén, gloria a Jesús.
80:18
Alguien tiene que decir amén. El Señor ha hablado hoy, ¿sí o no?
80:22
Amén.
80:23
Dale ese aplauso al Señor de señores, Rey de Reyes.
80:27
Dios te bendiga, Dios te guarde.
80:32
Hasta el domingo que viene. Chao.
81:04
Música Música Gracias.